Policiales

«No me quiero morir, no quiero que me mate»

La jueza Mónica Cruz Martínez ordenó la libertad de un hombre que intentó asesinar a su expareja.El fiscal Osinaga había solicitado la prisión preventiva para el sujeto que tiene incontables denuncias.

«Todo lo que me pueda pasar a mí, a mi hija de ahora en más es responsabilidad de la jueza que dispuso la libertad de mi expareja, quien intentó asesinarme», le dijo todavía conmocionada Yamila Quispe a nuestro medio.

La mujer de 28 años el pasado mes de julio se salvó de ser asesinada gracias a la intervención de su padre en una vivienda del asentamiento del Aero Club del barrio Alto Comedero y ahora confesó vivir aterrada porque el 25 de noviembre la jueza de Violencia de Género Mónica Cruz Martínez no dio lugar al pedido de prisión preventiva que solicitó el fiscal Darío Osinaga y ordenó la inmediata libertad del hombre imputado porque según la resolución «no se acreditó la plena prueba de la existencia del delito», según la resolución a la que tuvo acceso El Tribuno de Jujuy.

Según la investigación del fiscal a cargo de la sede del Ministerio Público de la Acusación en Alto Comedero, Darío Osinaga, existen sobradas pruebas que meritan que el hombre debía continuar detenido, pero Cruz Martínez resolvió liberar al violento sujeto llamado Pablo Javier López.

Quispe enseñó un cúmulo de denuncias por violencia de género que realizó en contra de su expareja, la mayoría de ellas realizadas en la seccional 46º, que por supuesto nunca se dieron trámite y quedaron acumuladas allí.

«En diciembre del año pasado decidí serpararme cuando me atacó a golpes y me miró fijamente a los ojos y dijo que iba a matarme, a mí y a mi hija», dijo Quispe.

«Desde ese entonces me buscaba, me perseguía por todos lados. Yo vivo sola junto a mi hija en el asentamiento Aero Club y vivía encerrada por temor a que me mate. Una tarde de julio mi padre que vino a visitarme porque yo no quería estar sola, salió a comprar pan y mi expareja pensando que mi papá se había ido ingresó a mi casa con un cuchillo y me lo puso en el cuello y empezó a hacer presión para asesinarme.

Estaba por hacerlo y le pedí que mire a su hija que lloraba desconsoladamente al lado mío y ahí aproveché para agarrar el filo del cuchillo casi con las puntas de los dedos y justo entró mi padre y lo retuvo en mi casa hasta que llegó la policía».

«No me quiero morir, no quiero que me mate. Desde que lo soltaron volvió a rondar mi casa y hago responsable a la jueza de Violencia de Género si me pasa algo a mí o a mi hija». dijo Quispe.

La mujer todavía asiste a sesiones psicológicas en sede de la comuna luego de los incontables hechos de violencia de género y de intento de homicidio que sufrió, mientras que su agresor desde el pasado 25 de noviembre volvió a merodear la casa de la víctima, tras ser liberado por la jueza de Violencia de Género Mónica Cruz Martínez.

El Tribuno de Jujuy

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